5 soft skills para ser un buen líder

Persona liderando un grupo.

“El liderazgo no consiste en estar al mando, sino en cuidar de las personas a tu cargo”. Así lo afirma Simon Sinek en su TED Talk titulada “Cómo los grandes líderes inspiran la acción”.

Liderar un equipo humano es mucho más que dar órdenes a los empleados y esperar a que estos obedezcan. Y ese “más” se compone de soft skills, que consisten en habilidades que nos permiten interactuar con los demás de manera eficiente y armoniosa. 

De hecho, desarrollar soft skills tiene una gran incidencia en la empleabilidad. Según un informe de la consultora Mckinsey, la demanda en el sector laboral de estas habilidades transversales aumenta un 30% para 2030. Y esto no se queda aquí: según Adecco, pueden suponer un incremento salarial de un 40%. 

La buena noticia es que uno se hace buen líder: por eso, vamos a compartir contigo cinco soft skills que puedes poner en práctica.

5 Soft skills para ser mejor líder

 

  1. Comunicación asertiva. Comunicar de forma firme, amable y respetuosa, sean opiniones, necesidades, o sugerencias. Uno de los beneficios de la comunicación asertiva es que mejora las probabilidades de que la recepción del mensaje sea positiva. Por supuesto, esto depende también de la apertura e inteligencia emocional del receptor, pero la comunicación asertiva sienta las bases para un intercambio constructivo y que impulsa el aprendizaje.
  2. Autocrítica. Se trata de desarrollar la capacidad de identificar y reflexionar sobre tus errores. Asumir tus equivocaciones y reconocerlas frente al equipo también genera confianza y demuestra que eres accesible, cercano y humano. Hacer una autocrítica útil es tener la capacidad para reflexionar sobre ti mismo, evaluar tus comportamientos, sacar conclusiones y aprender de esas experiencias. Es importante no confundir la autocrítica con una autoexigencia desmedida: no se trata de que cuando cometes un error, te flageles. Si no aceptar lo que has hecho y extraer un aprendizaje que sea útil para ti y que sepas transmitir esta actitud a tu equipo.
  3. Adaptabilidad. En un contexto VUCA ser capaz de adaptarte a los cambios, tomar la iniciativa y generarlos antes de que estos lleguen, es fundamental. La adaptabilidad permite proponer soluciones a la hora de enfrentar etapas desafiantes en la empresa. Además, trata de tener iniciativa y ser proactivo a la hora de proponer cambios dentro de la organización para que vaya de la mano de la transformación del sector. Ser capaz de ver los cambios como oportunidades de aprendizaje y adecuar tu comportamiento para lograr un objetivo común.
  4. Resiliencia. El psiquiatra y protagonista del documental Stutz de Netflix, Phil Stutz, dice en una de las escenas que la incertidumbre y el dolor son inevitables en la vida de un ser humano.  Las adversidades forman parte de la experiencia vital y también laboral. La resiliencia, o capacidad para adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos, es una habilidad transversal que te ayudará a resolver los conflictos para extraer un aprendizaje.
  5. Feedback positivo. Decir al equipo lo que están haciendo bien y agradecerles por su trabajo aumentará su autoestima, confianza y bienestar. Esta soft skill contribuye a un buen clima laboral, en el que los empleados estarán motivados y contentos, al comprobar que se valora y se agradece su labor. Además, te recomendamos que tengas en cuenta poner en marcha lo que se conoce en el mundo empresarial como “buenas prácticas»: establecer un compromiso con la sociedad, avances hacia la sostenibilidad y la mejora del bienestar de los trabajadores, por ejemplo contribuyendo a la conciliación familiar.
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